El Sagrado Llamado

Viviana londoño

Ven conmigo,
 Caminar tus senderos con sumo cuidado y atención, Es como ir de la mano junto a él y tu palabra es la brújula fiel,
Tu pueblo es un sendero de gracia, de amor y de miel;
Escucharte es abrir los sentidos al eco de tu voz
El servicio es  entregar el latido al conocimiento de la verdad.
​Servirte no es carga, es honra y favor,
es ser en la tierra el reflejo de tu amor;
es tenderle la mano al que triste va,
llevando el consuelo que Cristo nos dio.
​La fe es el escudo que alumbra nuestro andar,
la roca firme en medio del mar;
El gozo es la gracia que sostiene la obra y la ley,
y la sabiduría es la corona, la paz de la ley.
​Es tiempo de gozo, de ir a predicar,
las buenas nuevas que brotan del la verdad, es tan profundo como el mar;
llevar de puerta a puerta, de pueblo en pueblo y ciudad en ciudad la hermosa verdad,
Acompañada de quienes llevan el mensaje de esperanza, voy
sembrando en las almas la semillita de bondad, esa que da la gran libertad.
​Comprendemos lo que es tener mansedumbre en los labios y ardor en la voz,
contar los promesas del reino de Dios;
ser sal en el mundo, enseñar con la lumbrera a cantar,
Como un faro encendido en medio del mar.
​Oh, Padre bendito sea tu santo nombre, pon fuego en mi ser,
hazme fiel en la prueba, íntegra en el bien;
que mi vida entera sea un honra a tu honor,
sirviendo con gracia, justicia y amor.
Autor: Viviana María Londoño Mazo

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