EMPOBRECIDOS.

Nkonek Almanorri

 

 

Gente de escasa y forzada decepción, 

y además sucia por exigencia y guión 

de una situación ajena; también

proxeneta de la vida misma 

a tiempo total, bizqueando 

de un solo ojo. 

Se muestra con dientes

amarillos: el tabaco.

Dientes de

hambre

vieja,

se decía entonces.

Siempre caminaba por la

misma acera, siempre

paralelo a los

mismos

bancos.

Lo hacía ostentoso

de su pobreza

impuesta.

Aquel hombre de piel grasienta, 

de huesos raquíticos,

flacos por tanta

hambre ya

contínua…

moría despacio pues

era mendigo de 

todo, de uñas mordidas y 

venas transparentes.

 

El mejor cine español no es éste de ahora, a pesar de la tecnología presente, no. Tampoco lo es a pesar de sus actores y actrices con más y mejor, se supone, preparación interpretativa; quizás sea que no es, que no sea, una cuestión de personal, ni de directores, ni tan siquiera de gustos personales, no, sino de imágenes y hasta de argumentos que ofrecer. 

 

Personalmente prefiero estas películas de antaño en blanco y negro y que muestran, antes que nada, una época y más aún historias y realidades más creíbles. Este poema expone y desnuda a unos personajes en unas imágenes de una sociedad española de antaño no sólo pobre sino empobrecida a la fuerza, por abusos sobre ésta. Hace bastantes años y viviendo yo en París una persona con la que compartía mi vida entonces me hizo la siguiente observación: “En las películas españolas en blanco y negro la mayoría de las escenas que se ven son de gente que entran, están o salen de las cárceles”; acto seguido me dijo: En aquel tiempo toda España era una inmensa cárcel. 

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  • Autor: Nkonek Almanorri (Offline Offline)
  • Publicado: 30 de octubre de 2026 a las 15:10
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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