Se alejó sin explicaciones,
sin adiós,
sin un por qué,
y me dejó con la tinta a medias
y el corazón al revés.
Él llegó con fuego travieso,
con ojos de niño,
con manos que sabían hacer poesía,
y se fue en silencio,
como quien no quiere despertar el ruido.
Me quedé preguntando
si fui mucho o fui poco,
si mi ternura le pesó
o si su juego se acabó.
Pero no le guardo rencor,
le guardo gratitud.
Porque por él descubrí
que en mis manos también hay versos,
que en mi pecho también hay poesía.
Y aunque se fue sin decirme nada,
yo me quedo conmigo,
escribiendo bonito,
aprendiendo a quererme
verso a versito.
-
Autor:
La niña enamorada (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de octubre de 2026 a las 03:03
- Comentario del autor sobre el poema: Quise ser tu puerto.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.