JVA

VIVIRÁS EN MIS VERSOS

 

 

Se alejó sin explicaciones,

sin adiós,

sin un por qué,

y me dejó con la tinta a medias

y el corazón al revés.

 

Él llegó con fuego travieso,

con ojos de niño,

con manos que sabían hacer poesía,

y se fue en silencio,

como quien no quiere despertar el ruido.

 

Me quedé preguntando

si fui mucho o fui poco,

si mi ternura le pesó

o si su juego se acabó.

 

Pero no le guardo rencor,

le guardo gratitud.

Porque por él descubrí

que en mis manos también hay versos,

que en mi pecho también hay poesía.

 

Y aunque se fue sin decirme nada,

yo me quedo conmigo,

escribiendo bonito,

aprendiendo a quererme

verso a versito.