āBajo el primer destello y el canto del gallo al despertar,
comenzaba la vida a enseñarme lo que es amar.
Vi a mi tío entregarse cada día con sincera devoción,
sembrando en el hogar la nobleza de su corazón.
āEstaba mi abuela, con su alma alegre y su calor,
envolviendo mis días en un nido de puro amor.
Era yo un espíritu rodeado de eterna felicidad,
guardando ese tesoro como guía y verdad.
āPasaron los años, volé en busca de otra aventura,
partí a descubrir el mundo con el alma tierna y pura;
pero nunca, ni un instante, de mi origen me alejé,
porque en cada paso el latido de los míos llevé.
āLlegaron los primos, que hermanos del alma son hoy,
compañeros de ruta en el sitio donde estoy,
formados en la misma escuela de entrega y bondad,
creciendo abrazados por la misma verdad.
āHoy sé que la familia es un ancla firme y segura,
un refugio sagrado, una sabia y fuerte armadura,
el puerto donde el alma encuentra siempre su paz,
el amor más hermoso que el tiempo jamás borrará.
La familia un nido sin igual.
Autor: Viviana María londoño Mazo
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Autor:
Viviana Maria Londoño Mazo (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 28 de octubre de 2026 a las 07:22
- CategorĆa: Sin clasificar
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