That's all, folks!
Tuve, me digo, un corazón predispuesto a quererte,
solo para no echarle la culpa al destino,
para no admitir que pasé toda la vida
buscando la manera de encontrarte.
Pero la verdad es que te quise siempre.
Desde los días de la infancia,
cuando buscaba los mejores mangos para regalarte
(y aun así los rechazabas),
hasta la juventud y las canchas de fútbol,
donde mentía diciendo que iba a ver a mis amigos
solo para tomar la calle de tu casa
y verte, así, de "pura casualidad".
Después desde luego,
vinieron las razones de la vida,
el exilio, las distancias, un borroso olvido.
Y me pasé algunas tardes preguntándome qué hacías,
si todavía te acordabas de aquel niño
que te miraba como se mira
de pronto a un pajarito.
Hoy te recuerdo con un cariño
que solo la edad nos permite.
Y aunque a veces pienso que tal vez fue un error quererte,
sé que en el fondo no me equivoqué:
todos los amores que vinieron después
tenían algo de tu nombre.
Y para qué negarlo,
algo también de tu herida.
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Autor:
Carlos Baldelomar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 27 de octubre de 2026 a las 12:37
- Comentario del autor sobre el poema: ...creo que es el eslabón que hacía falta.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2
- En colecciones: ACUARELAS.

Offline)
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