Romance de uno que era de calle

Aitor Muñoz Pérez

En la sombra convenían

de una calle mal cruzada

los males y pensamientos

de Jesús el malagana.

El dinero repartía

entre vicios y chorradas.

Mira a todo el que le mira

con solvencia y mala cara,

y luego palpa el bolsillo

donde alerta está su daga.

Con prisa siempre se mueve,

como sota en la baraja

de un prestidigitador

aunque no esté haciendo nada.

En el mútilo asfaltado

el húmedo husmo canta;

rabadán la luna esconde,

gloriosa canción infanda.

Por la calle sonreía

con una aguda katana

-aguda como un tambor-

que su traje aderezaba,

un muchacho bonachón

con los de su misma talla.

"Truco o trato" repetían,

y así, fácil, rellenaban

sus bolsas con caramelos.

Con una flama katana

vio el tremendo matasiete

al chico y la chavalada

de vecinos y colegas.

Pronto se tapó la cara

-¡qué alegre su cobardía!-

y con ella ya tapada

se aceró a dar buenas noches:

"Irme soltando la pasta,

putos niñatos de mierda";

los móviles a la carta,

del dinero no vio diente.

Luego tomó la katana

(de su anime favorito,

el que embraveció su alma)

y al muchacho diole un golpe

al ver que no está afilada.

En esto llegó un vecino

y con una gran manaza

a Jesús volvió gatito,

y los niños a sus casas.

  • Autor: Aitor Muñoz Pérez (Online Online)
  • Publicado: 26 de octubre de 2026 a las 13:47
  • Categoría: fecha-especial
  • Lecturas: 0


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.