Con los fragmentos de esperas
en la dársena del puerto,
fabrico un barco sin velas
y floto haciéndome el muerto.
Con los trozos de botella,
después de la botadura,
hago un puzle de las huellas
que dejó el tiempo que dura.
Con los rescoldos del fuego
que va dejando mi ausencia,
hago cubitos de hielo
(en justa correspondencia).
Con la brisa que me toca
cuando ya no estoy al mando,
oigo decir en tu boca:
las letras se van volando.
Un dandy con perfume de linimento,
el jeta que te vende un final feliz,
el ramo de la novia lleva el acento
en la vocal abierta de su perdiz.
Un gangster retirado de punta en blanco,
la viuda va de boda con un donjuán,
el padre del padrino tampoco es manco
y el hijo del difunto es el namber uan.
La herencia que ha dejado para la esposa
es un bajorrelieve sobre una losa.
Una sortija
para la hija.
Vive en el filo
del peristilo
de su jardín.
Flor de probeta,
cómo lo peta;
cada mañana
por la ventana
huele a jazmín.
Un cursi da un cursillo de andar por casa:
la vara que nos mide el bien y el mal;
un tipo que no para de dar la brasa
y al lado su querida posa formal.
El cojo que ha sacado los pies del tiesto
resbala con sus babas de caracol.
Brindemos con aplausos el manifiesto.
La peña baila todo con el alcohol.
Que alguien me presente a la de rojo.
Los buitres del final no le quitan ojo.
Todo es un lío,
qué desafío.
Falta una coma
en el diploma
del corazón.
Cambia de espejo,
gafas de lejos.
Vamos al grano,
toca el piano
sobre el colchón.
La noche que recicla los alicientes
se abre su camisa de par en par,
la Luna selecciona bien los clientes
que alquilan sus velitas para cenar.
Goteras en el cielo, lloran las nubes;
riada en el bautizo de Peter Pan.
Sus párpados se abren cuando lo subes
un metro por encima del río Jordán.
Un bardo que te cobra por pareado.
Qué cara es la pasión, cómo está el mercado.
La periodista
es la más lista:
come por pares
los caviares
de canapés.
Golpe certero
al botellero,
salto del plinto
con vino tinto
del Penedés.
El Sol envía un haz por telequinesia.
Desayunemos juntos en el hotel.
Al fondo una campana suena en la iglesia.
La del vestido rojo se llama Ayer.
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Autor:
Franjablanca (
Offline) - Publicado: 26 de octubre de 2026 a las 07:47
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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