Siete noches junto al él,
siete noches sin dormir.
Le enterraría mañana
si él dejara de salir.
El primer día sus manos
reposaban sobre el pecho;
al despertar, lo hallé
aferrado a nuestro lecho.
El jueves, sus dos pies
descansaban en el suelo;
el viernes, estaba acostado
con la cara contra el techo.
Hoy lo encuentro junto al marco,
a dos pasos del umbral.
No sé qué busca en la puerta.
No me atrevo a preguntar.
He jurado no dormirme;
ya no distingo la aurora.
Su cadáver no respira,
su cadáver no da sombra.
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Autor:
Isidora Luna (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de octubre de 2026 a las 00:43
- Categoría: Gótico
- Lecturas: 1
- En colecciones: 2026.

Offline)
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