Cuando veo el horizonte pardo
del sol reflejado en tus casas
el tono sepia de las piedras
se vuelve inspiración de un bardo.
Los molinos hacen piruetas
recibiendo agua del Verdugo
muerden granos de la cosecha
y vuelven en pan el mendrugo.
De A Coruña, sobre Betanzos,
entre callejones y casas
se alzan imponentes tejados
teñidos de alegría brava.
Quiero perderme en Mondoñedo
y su catedral arrodillada
y leer a Álvaro Cunqueiro
de pie en el cuadro de la plaza.
Andando en la Galicia sacra
hallé el camino de Santiago
que me condujo a su morada
y al fin de mi destino aciago.
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Autor:
Manuel Valles (
Offline) - Publicado: 23 de octubre de 2026 a las 18:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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