LOS HIJOS, HOY, DE AQUELLA GENERACIÓN

Nkonek Almanorri

 



Llevaba años, bastantes, sin hablar con ningunos de aquellos que fueron mis compañeros en el desaparecido Diario de Las Palmas y más aún con algunos de los profesores universitarios que también tenía entre mis amistades; esto fue hasta hace dos semanas en que uno de ellos llegó hasta aquí donde vivo y volvimos a reencontrarnos, repito: han pasado años, décadas, desde la última vez en que nos sentamos por última vez en una terraza a tomar café en la Plaza de las Ranas, llamada de Las Letras hasta los años cuarenta del siglo pasado, antes de nacer ambos.

 

Me contó ahora este amigo profesor universitario del primer momento en que empezó a sentir asombro, alarma y casi hasta cierto miedo por el descenso brusco no tanto por los resultados en los exámenes de sus alumnos, la mayoría ya por arriba de los 18 años, sino, y esto era lo peor según me contó, por la falta de atención, de actitud de aquellos sus alumnos y que ya, me dijo, empezó a sospechar de que ya formaban parte de lo que después se dio en llamar “La generación perdida” (esta generación es la que hoy está entre los 30 y 35 años, la generación con hijos sin apenas posibilidades de ningún futuro). Me contó este amigo y profesor universitario de muchos asuntos y anécdotas de aquellos tiempos, yo recuerdo ahora una de ellas: la de su primer día de la nueva clase de Historia Contemporánea de primer año (yo prefiero llamarla reciente); empezó, me contaba, a hablar de lo que había ocurrido aquel famoso 11 de septiembre de 2001 y del modo y formas en que aquel suceso, dijeron después, había cambiado gran parte de la política mundial (yo le escuchaba en silencio y con interés para tratar de saber qué sabía en verdad mi amigo de los hechos fuera del ámbito del mundo de la Universidad), me contó, con asombro, dijo, que prácticamente ningunos de aquellos alumnos apenas sabían nada de lo que entonces, ni después, había ocurrido: aquella, pensé yo entonces, era la generación que hoy tiene hijos…

 

Hoy, dos semanas después de que mi amigo profesor volviera a Canarias, sigo preguntándome no ya por nuestro tiempo pasado y lo que en aquellos años sabíamos o podíamos saber, sino en qué saben de sus respectivos hechos históricos esta generación de hoy que se está revolviendo en Francia, Italia, Portugal, Polonia, España y próximamente en toda Europa y probablemente en el resto del mundo (hoy me he enterado de que en Colombia también la juventud ha empezado a salir a la calle luchando por lo que ya es su futuro próximo). Cómo podrá esta generación luchar por su futuro si poco o apenas nada sabe cómo fue aquel presente de sus padres y de lo que ellos, hoy, son hijos de una Generación Perdida…

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  • Autor: Nkonek Almanorri (Offline Offline)
  • Publicado: 21 de octubre de 2026 a las 16:28
  • Categoría: Sin clasificar
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