Ceniza en el pecho

Antonio Portillo Spínola


​Nace en la sombra, como un golpe seco,
un chispazo que incendia la garganta,
no pide tregua, ruge y se levanta,
convirtiendo el silencio en puro eco.
​Hierve la sangre, el puño se endurece,
quiere quebrar el mundo en su camino,
confunde la cordura con destino
y en la ceguera del rencor florece.
​Cede la llama, el humo se condensa,
cae el tizón al fondo de la grieta;
la brasa mengua, solitaria y quieta,
bajo una costra de negrura densa.
​Solo queda la cal, la carne yerta,
un temblor en las manos que no cesa,
este silencio que en el pecho pesa
frente al vano crujido de la puerta.

 

Antonio Portillo Spínola © 

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 16 de octubre de 2026 a las 05:24
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema nace de algo que todos hemos sentido alguna vez: la rabia. Quise contarla como lo que es, un fuego. Aparece de golpe, desde la sombra, prende en la garganta y crece sin pedir permiso. Durante un tiempo parece fuerza, parece razón, incluso parece destino. Uno aprieta el puño y cree que puede cambiar el mundo a golpes. Pero todo fuego se consume. Y cuando la llama cede y la brasa se enfría, lo que queda no es victoria, sino ceniza: las manos que todavía tiemblan, un silencio que pesa en el pecho y una puerta que cruje en una casa donde quizá ya no hay nadie al otro lado. No he querido dar lecciones ni juzgar a quien se enfada. Solo mirar con honestidad lo que la rabia deja cuando se apaga. Cada lector sabrá qué puerta es la suya. Antonio (Spinoport)
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 0


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