Abuelo, hoy te recuerdo con el alma entristecida,
por tus consejos sabios y tus charlas fraternales,
por aquellas tardes llenas de risas compartidas,
que hoy viven en mi memoria como tesoros inmortales.
Me acompaña la añoranza, me abraza la soledad,
y en el silencio de mis días me hace falta tu presencia.
Quisiera volver a escucharte, sentir tu voz una vez más,
y encontrar en tus palabras el refugio de mi existencia.
Aunque el tiempo siga andando y no pueda verte más,
tu recuerdo es una luz que jamás se apagará.
Porque un abuelo nunca muere si vive en el corazón;
se queda en cada consejo, en cada lágrima y oración.
G3
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Autor:
Tavog3 (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 15 de octubre de 2026 a las 11:12
- Comentario del autor sobre el poema: Para Samuel Baquero
- Categoría: familia
- Lecturas: 1

Online)
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