Tavog3

A la memoria de mi abuelo

Abuelo, hoy te recuerdo con el alma entristecida,

por tus consejos sabios y tus charlas fraternales,

por aquellas tardes llenas de risas compartidas,

que hoy viven en mi memoria como tesoros inmortales.

Me acompaña la añoranza, me abraza la soledad,

y en el silencio de mis días me hace falta tu presencia.

Quisiera volver a escucharte, sentir tu voz una vez más,

y encontrar en tus palabras el refugio de mi existencia.

Aunque el tiempo siga andando y no pueda verte más,

tu recuerdo es una luz que jamás se apagará.

Porque un abuelo nunca muere si vive en el corazón;

se queda en cada consejo, en cada lágrima y oración.

G3