DESTINO EQUIVOCADO

Bolivar Loncaric Pedro

Se abrieron las puertas de la gran ciudad,
pero el aire se sentía frío y lejano;
no había cobijo en la inmensidad,
ni el calor esperado de una mano.
 
Tanto cruzar océanos de anhelo,
tantas horas de vuelo y de equipaje,
para descubrir bajo este nuevo cielo
que somos extranjeros del paisaje.
 
Las luces brillan, pero no iluminan,
las llaves abren una puerta extraña;
las ilusiones de pronto caminan
por una nostalgia que por dentro araña.
 
No era este el suelo, no era este el hogar,
el mapa nos vendió un sueño perdido;
y ahora nos toca volver a encontrar
el rumbo de aquello que se ha roto y herido.
 
Pedro Antonio Bolivar Loncarich.
  • Autor: Bolivar Loncaric Pedro (Online Online)
  • Publicado: 15 de octubre de 2026 a las 05:09
  • Comentario del autor sobre el poema: A veces llegamos a lugares llenos de promesas y gente, solo para descubrir que la verdadera inmensidad asusta cuando falta calidad humana. No olvides que no estas solo, siempre hay una mano en la que apoyarte cuando el aire se sienta demasiado frio. Recuerda que el verdadero cobijo nunca será un edificio, sino una mano tendida.
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 1


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