Noche y Descanso.

Alan

Pensativo, entre persianas muertas, 

aún espero los momentos prometidos. 

Las calles pasan sin mirarme, 

mil vidas se pasean a mi alrededor. 

Fantasmas de rojo que viajan 

atrás de los autos, se despiden. 

Bajan por la avenida hacia el río 

y se pierden en el asfalto. 

Me asomo al horizonte de mis manos 

como una luz en secreto. 

No deseo mas que tener 

una ventana hacia el alma:

Exponer a los vientos 

mi sangre y mi silencio, 

la lluvia de palabras que moja 

mi mirada quieta. 

 

Y mientras la muerte avanza 

sobre las luces de la calle, 

caigo al tiempo oscuro 

de la madrugada. 

Cierro los ojos sobre los poemas 

y despierto al sueño. 

(Bella fantasía que rebalsa 

de amor en sus rincones.) 

En aquel mundo

nacido tras los párpados,

construyo anhelos de raíces hondas.

Pensamientos que florecen

como los inviernos,

raíces siempre alimentadas

entre los años. 

Pero otra vez, y como siempre, 

despertar destruye mi descanso, 

abrir los ojos borra todo lo creado. 

El día comienza abriendo un surco, 

vacío y profundo, 

en la tierra seca y dolorosa.

  • Autor: Alan (Online Online)
  • Publicado: 12 de octubre de 2026 a las 22:04
  • Comentario del autor sobre el poema: Poema N°54.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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