Luz acuciosa de media mañana,
cálida, sin sombras inquisidoras;
sin que se levantase una palabra
esperaba yo, sin contar las horas
A lo lejos, el viento entre las hojas
susurra viejos, lindos atavíos;
siento que aleja aquellos mismos pasos
que recorrí entre el mar y tristes olas
Sobre una montaña observé los mares,
entendí: la tristeza es un lugar,
uno en silencio donde no hay altares,
donde muchos solemos naufragar
Rehúso ver el brillo de las aguas
que marchita mi única esperanza,
porque será, de un vacío, el aura
que seduce y grita: ¡ve y descansa!
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Autor:
Yuerdeng (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 12 de octubre de 2026 a las 21:19
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Offline)
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