Sebastian Yuerdeng Cozojay

Vacío

Luz acuciosa de media mañana,

cálida, sin sombras inquisidoras;

sin que se levantase una palabra

esperaba yo, sin contar las horas

 

A lo lejos, el viento entre las hojas

susurra viejos, lindos atavíos;

siento que aleja aquellos mismos pasos

que recorrí entre el mar y tristes olas

 

Sobre una montaña observé los mares,

entendí: la tristeza es un lugar,

uno en silencio donde no hay altares,

donde muchos solemos naufragar

 

Rehúso ver el brillo de las aguas

que marchita mi única esperanza,

porque será, de un vacío, el aura

que seduce y grita: ¡ve y descansa!