Vil, profugo soy, de la inspiración.
Mi sentencia; ayunar pensamiento.
Hermoseo cada línea, dónde no escribo.
El silencio, me dictó; desalojo y la soledad;
Expulsión.
Aquellas tintas, presentes pasadas.
Alondras de las letras mías, merecen;
Disculpas.
La Negrilla, para mí, es prohibida.
Tan pálida y austera, color de hoja.
Y las pupilas se me ríen...
...Ni una, lágrima, en mis letras.
Todos comentan...
Ni, el borrador, quiere borrar mis ideas.
Por estar cansado de mi estilo, tan único;
De hacerlo, todo mal...
El Mundo me rinde magnífico homenaje;
De no, conocerme. Y celebra; no quererlo.
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Autor:
Sierdi (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de octubre de 2026 a las 11:47
- Categoría: Humor
- Lecturas: 1

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