Aquella imagen era una fuente de dolor,
donde bebían los recuerdos
de aquel amor que un día fue mi cielo
y hoy es la sombra de un adiós,
mientras, afuera, la lluvia se negaba a cesar.
Entre mis manos temblaba la foto,
testigo mudo de un tiempo que se fue,
y al contemplar tu sonrisa detenida,
mi corazón se rompió una vez más.
Llamé, sin querer, a la nostalgia,
que llegó lentamente,
disfrazada de amargura,
arrastrando los silencios de tu ausencia
y sembrando de espinas mi tristeza.
Fue cuando mi llanto comenzó a danzar
al compás de los recuerdos que dolían,
en aquel baile al que nunca quise asistir,
donde mis sueños, uno a uno, se extinguían.
Quise cerrar los ojos y olvidarte,
pero el alma se negó a dejarte ir;
porque hay amores que se marchan de la vida,
pero encuentran otra forma de existir.
Me quedé inmóvil, mirándote todavía,
abrazada a tu recuerdo,
con una fotografía y un amor sin terminar,
recordando que un día fui la razón de aquella sonrisa.
Y mientras mis lágrimas bailaban su último vals,
encontré el único compañero que me dejaste, allí,
junto al marco de madera y la lluvia:
la soledad.
José Antonio Artés Sánchez
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Autor:
José Antonio Artés (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de octubre de 2026 a las 11:26
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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