El punto exacto

Antonio Portillo Spínola




Nos encontramos
cuando ya te daba por perdida,
cuando la vida me llevaba de la mano
y la muerte te cerraba las puertas.
Yo venía de días sin respuesta,
de noches donde el mundo
seguía girando sin sentido.
Tú llegabas desde ese otro lado
donde el tiempo ya no tiene nombre
y el silencio no necesita palabras.
No sé qué fuerza
acercó nuestras orillas,
qué grieta se abrió en lo imposible
para que pudieras encontrarme
cuando yo ya no sabía buscarte.
Tú, tan lejos de mis manos.
Yo, tan cerca de tu ausencia.
Y, sin embargo,
hubo un punto exacto
donde la vida y la muerte
dejaron de ser contrarias.
Allí no existían los relojes,
ni la distancia,
ni siquiera el adiós.
Solo tú,
solo yo,
y todo aquello que quedó pendiente
entre tu última luz
y mis ganas de encontrarte.
Y yo sigo aquí,
en este lado del tiempo,
sin saber si fui yo quien te encontró
o si eras tú
quien llevaba toda la eternidad
esperándome.

 

Antonio Portillo Spínola © 

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 11 de octubre de 2026 a las 09:46
  • Comentario del autor sobre el poema: En este poema reflexiono sobre esos encuentros que parecen desafiar la distancia, el tiempo e incluso la muerte. Hablo desde la ausencia de alguien que sigue ocupando un lugar en mí, alguien con quien quedaron palabras por decir y momentos que nunca llegaron a compartirse. El punto exacto representa ese instante íntimo en el que la separación deja de ser lo más importante y el recuerdo se convierte en una forma de presencia. No pretendo afirmar que el amor pueda vencer a la muerte, sino explorar ese territorio misterioso en el que seguimos encontrándonos con quienes hemos perdido. Al final, me quedo con una pregunta: ¿somos nosotros quienes mantenemos vivos a quienes ya no están, o son ellos quienes, de alguna manera, continúan acompañándonos? No tengo una respuesta. Quizá el amor consista también en aceptar esa incertidumbre y aprender a vivir con ella.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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