Fotografía propiedad de @TuñyBarcala y @JordiCris. Video; MIROSLAV ŠKORO I GRUPA VIGOR - Merak (OFFICIAL VIDEO)
Merak.
El arte de saborear la existencia
porque hay palabras que dicen cosas,
y palabras que dan vida;
unas nombran las heridas
y otras las vuelven hermosas.
Merak nació de un largo viaje,
de lenguas, siglos y mares;
de antiguos sueños otomanos,
y anhelos que fueron paisaje
de corazones humanos.
Del árabe tomó su memoria,
del turco, inquietud y deseo;
y cruzó los Balcanes buscando
la íntima luz de la historia;
para ir germinando voces nuevas.
Мерак, susurra el serbio,
merak, pronuncia el bosnio;
y el tiempo, paciente y sobrio,
le da al placer su sitio propio:
vivir sin pedirle al tiempo nada,
sin que devuelva lo vivido,
vivir es estar agradecido
al mero hecho de existir,
Merak es un café en la tarde,
una taza entre dos manos,
la voz de un amigo cercano,
la luz que, despacio, arde
sobre horizontes lejanos.
Es Sarajevo y su terraza,
la música que atraviesa
el corazón de la plaza;
el conversar sin promesas
y hacer del instante una casa.
Merak, es descubrir lo ignorado
y sentir la curiosidad
de un nuevo horizonte abierto;
es perseguir lo anhelado
sin encadenar la verdad
ni dar por perdido lo incierto
y tampoco nada por sentado.
Merak es pasión que espera,
deseo que no se consume,
la flor que ofrece su aroma
sin preguntar si alguien la desea;
es la vida cuando se asoma
y el alma aprende a quererla.
Pero, también es el desvelo
y preocupación que nos nombra,
sí una pregunta en el pecho
o pensamiento que asombra
sino encuentra paz y techo
se convierte en una sombra.
Porque el deseo y la herida
comparten a veces estancia;
la inquietud buscando salida
y hasta la propia distancia
sí puede encendernos la vida.
Merak, no es la felicidad plena,
ni el júbilo que hace ruido;
es una dulzura serena
que se encuentra en lo compartido
y en la eternidad de un minuto.
No es conquistar cuanto existe,
ni poseer lo deseado;
es amar aquello que asiste
al corazón desarmado
cuando el mundo se reviste
de un resplandor inesperado.
Y no confundas su esencia
con el griego meraki:
que también guarda su querencia,
pero en la obra que haces aquí
pones el amor y la paciencia.
Meraki es dejar el alma
en todo aquello que construyes,
poner cariño en tus manos
hasta que el trabajo alcanza
la belleza de lo humano.
Merak, en cambio, nos llama
a no demorarnos viviendo,
a escuchar cómo la llama
del instante va creciendo
sin consumir lo que se ama.
Una palabra, y dos orillas,
dos maneras de sentir:
una pone en la obra sus semillas;
y la otra nos enseña a vivir
sin contar las maravillas.
¡Oh, Merak, palabra viajera,
que atravesaste fronteras
sin perder tu voz primera,
haciendo de las esperas
una forma verdadera
de habitar las primaveras!
Enséñame a estar presente
cuando el café se enfría,
cuando una canción me miente
con su dulce melancolía,
cuando el sol, lentamente,
se despide de mi día.
Enséñame a no tener prisa
por llegar a ninguna parte,
a descubrir en una sonrisa
lo que no puede comprarse,
a comprender que la vida
no es solo lo que se alcanza,
sino aquello que, sin medida,
nos devuelve la esperanza.
Que no me ciegue el mañana,
que no me robe el ahora,
que sepa abrir la ventana
cuando la tarde se dora;
y, el alma, humilde y humana,
se reconoce y enamora.
Porque hay placeres pequeños
que sostienen universos:
una mano, algunos sueños,
dos silencios convergentes,
un abrazo y un café
o la música entre los dientes.
Y acaso vivir consista:
en comprender finalmente,
que la dicha no se conquista
como un trofeo reluciente:
se descubre, se acaricia
y se respira lentamente.
Merak: deseo y ternura,
inquietud, pasión, anhelo;
la sed que busca dulzura,
la mirada que viaja al cielo,
la vida en su forma más pura.
Merak: guarda en su nombre
un secreto que el corazón reconoce:
no todo placer es completo,
ni todo dolor nos conoce;
a veces, lo más perfecto,
es aquello que no se posee
y sí lo que el tiempo detiene
para disfrute de nuestros ojos.
Pues cuanto más nos conmueve
un instante compartido,
más tememos que se lleve
su luz al caer el olvido;
y ese temor nos revela
cuánto amamos lo vivido.
Por eso, cuando la tarde
se duerma sobre todos los mares,
y el tiempo, sin hacer alarde,
deshoje nuestros lugares,
quiero vivir sin que aguarde
mi corazón otros altares.
Quiero el café, la palabra,
la canción, la compañía;
quiero que la puerta se abra
y que la paz llegue algún día;
y quiero esa emoción que labra
por dentro de mi poesía.
Que la existencia no pase
como un tren que nunca espera;
que cada instante abrace
con su verdad pasajera,
y que el alma encuentre su casa
en la vida sencilla y sincera.
Merak: el arte de desear,
de sentir y de saborear;
de no apresar la alegría,
sino dejarla habitar
la pequeña eternidad
que cabe dentro de un día.
Merak: es el placer de desear,
sentir y saborear la vida,
Merak es ser parte de ella,
siendo los protagonistas.
Merak es mi Carpe Diem,
pero de pausada manera,
es el valor de la vida
que habita en las cosas pequeñas
que son de la vida, las grandes cosas.
CRISPÍN
Poema Nº159
@JordiCris Derechos de autor reservados©️
-
Autor:
CRISPÍN (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de octubre de 2026 a las 07:15
- Comentario del autor sobre el poema: MERAK: La esencia del poema recoge no solo las diferentes interpretaciones, etimología e historia, sino que, lleva algo más, que es FILOSOFÍA DE LA VIDA. Espero que so guste. Merak reúne una paradoja profundamente humana: desear algo, disfrutarlo mientras existe y aceptar que precisamente su belleza lo hace pasajero. Por eso Merak, no tiene ni existe una palabra española que recoja todos sus matices. Según el contexto, podríamos aproximarnos mediante anhelo, deleite, afición, gozo o placer de vivir. Y quizá su paradoja más bella sea esta: a veces, aquello que más disfrutamos es precisamente aquello que no queremos que termine. Devoción y disfrute por los placeres cotidianos. Su historia viaja del ámbito árabe al turco otomano y, desde allí, a las lenguas balcánicas, donde adquiere resonancias de anhelo, placer y disfrute cotidiano. También conserva, según la lengua y el contexto, matices de curiosidad, pasión e inquietud. Y su parentesco con el griego meraki permite establecer un hermoso contraste poético: meraki es poner el alma en lo que hacemos; merak, en su sentido balcánico más evocador, es poner el alma en lo que vivimos. Quizá su mejor traducción al español no sea una sola palabra, sino una manera de estar en el mundo: Vivir sin prisa, desear sin encadenar, disfrutar sin poseer y agradecer el instante sin exigirle que sea eterno, disfrutar el instante y las cosas por pequeñas que sean. Vivir sintiendo la vida porque la protagonizamos. Merak — Bosnio y otras lenguas balcánicas El placer de estar vivo La satisfacción íntima de disfrutar lentamente de las pequeñas cosas: una conversación, una canción, el café compartido o el silencio junto a alguien querido. Su sentido varía según la región. Merak (мерак en cirílico serbio) es una palabra de origen otomano que ha adquirido una especial riqueza emocional en los Balcanes. En serbio, bosnio y otras lenguas de la región puede expresar el deseo intenso, el placer de disfrutar algo y la satisfacción de entregarse a los pequeños momentos de la vida. Es una palabra especialmente evocadora porque conecta tres experiencias humanas: desear algo, disfrutarlo profundamente y sentir que ese disfrute merece tiempo. Etimología y origen: La palabra tiene una historia lingüística que atraviesa varias culturas. El origen árabe: se relaciona con marāq (مراق), término vinculado originalmente a partes blandas o sensibles del cuerpo. La relación etimológica exacta y la evolución semántica no están completamente claras. El turco otomano: merak: La palabra pasó al turco otomano y desarrolló sentidos como curiosidad, interés, deseo, pasión, preocupación e inquietud. El diccionario oficial turco conserva hoy esos diferentes matices. La expansión por los Balcanes: Durante siglos de contacto con el Imperio otomano, la palabra se incorporó a distintas lenguas balcánicas. En serbio, bosnio y croata adquirió significados asociados al anhelo, al placer y al disfrute de las cosas sencillas. La primera documentación lexicográfica conocida del término en turco se remonta, al menos, a 1680, aunque eso no significa que naciera entonces. Su historia oral y sus transformaciones son anteriores. Los significados de merak: La riqueza de esta palabra reside en que no posee un único significado. Su interpretación cambia según la lengua y el contexto. Curiosidad y deseo de conocer; En turco, merak puede ser la inquietud intelectual que nos impulsa a descubrir, investigar y comprender lo desconocido. Anhelo y pasión: En las lenguas balcánicas, puede designar un deseo profundo hacia algo que se ama, se busca o se espera con intensidad. Placer en las pequeñas cosas: Es el disfrute de una conversación sin prisas, una canción que conmueve, un café compartido o una tarde contemplando el paisaje. Este matiz es particularmente característico de algunos usos balcánicos. Preocupación e inquietud En turco, la palabra también puede expresar preocupación por alguien o por algo. Así, el deseo y la inquietud conviven en una misma familia de significados. ¿Qué significa en la cultura balcánica? En su sentido más evocador, merak representa una forma de disfrutar la existencia sin convertir cada instante en una obligación o en un medio para conseguir algo. Imagina a una persona sentada en una terraza de Sarajevo. Bebe lentamente su café, escucha a los músicos de la calle, observa cómo cambia la luz y conversa con un amigo. No tiene prisa por terminar. El momento no necesita producir nada para tener valor. Esa escena ilustra uno de los sentidos culturales de merak: el placer consciente de estar viviendo algo que merece ser vivido. Es una interpretación poética de su uso balcánico, no una traducción única ni una definición universal. Diferencia entre merak y meraki: Conviene no confundir estas dos palabras, aunque estén históricamente relacionadas. 1. Merak serbio, bosnio y croata; es anhelo, placer y disfrute de la vida 2. Merak Turco Curiosidad, interés, pasión o preocupación 3. Meraki (μεράκι) Griego Amor, dedicación y pasión puestos en lo que uno hace 4. El griego meraki se emplea especialmente para hablar de hacer algo con cariño, esmero y entrega personal. Su historia está relacionada con el turco otomano merak, pero sus significados actuales han evolucionado de manera diferente. El significado filosófico de merak: Si tuviéramos que trasladar su sentido más hermoso al lenguaje poético español, podríamos expresarlo así: Merak es el arte de desear sin poseer, de disfrutar sin apresurarse y de encontrar en un instante pequeño una razón suficiente para amar la vida. No es exactamente felicidad, porque también puede contener nostalgia. Tampoco es simplemente pasión, porque incluye el placer de detenerse y saborear. Es una relación íntima con aquello que despierta nuestro deseo y nos hace sentir plenamente presentes. Por @JordiCris
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1
- En colecciones: Cultural, Historia real, Metáforas Extendidas (Alegorías), Poema extendido, Poema Policromo, Serie palabras hermosas del mundo, Serie \\\"Mi poesía\\\", Verso Libre.

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