Innecesariamente torpe...

Andrés DC

Hay momentos

en los que me desconozco un poco.

 

No demasiado.

Lo justo para darme cuenta después.

 

Es extraño porque mientras ocurre,

todo parece tener sentido.

 

Una palabra lleva a otra,

un gesto empuja al siguiente

y sin saber muy bien por qué,

termino unos centímetros por delante

de donde quería estar.

 

Luego vuelvo.

Y desde ahí todo se ve distinto.

 

Me escucho otra vez.

Repaso la escena.

Encuentro ese segundo exacto

en el que podría haberme detenido

y sin embargo, decidí avanzar.

 

Quizá sea esa necesidad absurda

de añadir algo cuando ya era suficiente.

De llenar un silencio que no estaba vacío.

De ponerte de puntillas cuando nadie

te había pedido que fueras más alto.

 

Y aguantar así un rato, inmóvil,

haciendo equilibrio sobre una versión de ti

que pesa más de la cuenta.

 

Cuando por fin apoyas

los talones en el suelo

descubres algo todavía más incómodo.

 

Estabas bien donde estabas.

 

Creo que eso es lo que más cuesta aceptar.

 

No la torpeza. No ese momento

que después repetirás

mil veces en la cabeza

deseando haberlo hecho de otra manera.

 

Sino saber

que no había ninguna necesidad.

Que nadie estaba examinando.

Que no había ningún premio

esperando al otro lado.

Y que aun así, lo hiciste.

 

Después

queda aprender a soportar también

a ese que aparece de vez en cuando.

 

Al que se equivoca por exceso.

Al que alguna vez necesita demostrar

lo que nadie le está pidiendo.

Al que se aleja dos pasos de sí mismo

y después tiene que recorrerlos de vuelta.

 

No me gusta encontrarme ahí.

Pero vuelvo.

 

A veces donde no toca

o simplemente como no toca.

Supongo que también soy ese.

  • Autor: Andrés DC (Offline Offline)
  • Publicado: 8 de octubre de 2026 a las 09:22
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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