Me voy cuándo el tiempo me exija un descanso pero luego continuaré.
Respondo a tu susurro de la noche,
cuando el sol ya despierta en la ventana,
sin buscar adornos ni derroche.
Te contemplo en la luz de la mañana,
recorriendo el espacio tan sereno
de esta humilde tierra firme y plana.
Un café compartimos en el seno
de un día que comienza cotidiano,
donde todo lo cotidiano es bueno.
Me levanto a tu lado, fiel caballero,
dispuesto a proteger tu andar tranquilo
en este plano mundo que prefiero.
Acomodo tu tazón sin un estilo
que no sea el afecto más sincero,
mientras la rutina toma su hilo.
Verte despertar es lo primero
que le da sentido a mi jornada,
mi dama de amor puro y verdadero.
Tu largo cabello castaño cae despacio
sobre tus hombros en la luz primera,
llenando de calma nuestro espacio.
Se desliza tu pelo en la ribera
de tus espaldas, suave y despeinado,
como un trazo perfecto en la madera.
Paso mis dedos por tu lado,
admirando el castaño de tu brote,
sintiéndome un hombre afortunado.
No busco estrellas ni metaforizar
el pan sobre la mesa ni el desayuno,
prefiero la certeza de mirar.
La realidad de vernos uno a uno,
conversar de las cosas del trabajo
sin ocultar detalle ni ninguno.
Sentar las bases desde abajo,
en esta tierra llana que pisamos,
sin cuentos ni dobles atajos.
Las mañanas matutinas traen la suerte
de ver la luz entrar por la cortina,
y en la simpleza de tenerte.
Estar contigo en esta rutina
convierte cada hora en un regalo,
una certeza que nunca termina.
A tu lado nada se siente malo,
el horizonte plano se despliega
como un camino recto que señalo.
Este mundo que pisamos tan certero
es el paraíso que habitamos juntos,
donde me entrego como tu caballero.
Atendiendo los simples asuntos,
compartiendo las tareas del hogar
y resolviendo juntos los puntos.
Es en lo real donde quiero estar,
sin ilusiones lejanas ni ficciones,
solo en la dicha de poderte amar.
Tu noche clara ya encontró respuesta
en este amanecer de luz sencilla,
donde el amor verdadero se manifiesta.
Mi dama de castaña cabellera que brilla,
aquí me tienes, firme y presente,sentado junto a ti en la silla.
Viviendo este paraíso diariamente,
en nuestra tierra plana y verdadera,
amándote hoy y siempre francamente.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
08-10-2026.
-
Autor:
RIVAS JOSE (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de octubre de 2026 a las 06:32
- Comentario del autor sobre el poema: Las estrofas muestran la luz de la mañana y los actos sencillos de la rutina: el café servido, la luz que entra por la ventana y la solidez de la vida diaria. Las líneas destacan la belleza natural del largo cabello castaño sobre los hombros al despertar, así como la presencia constante de un caballero atento que contempla a su dama en un entorno de paz. Feliz y bendecido jueves para todos ustedes.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: RIVAS JOSE, Hernán J. Moreyra
- En colecciones: Mi colección.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.