Asomaste tu aroma
a un lugar sin ventanas.
Avivado y fragante,
sofocantes llamas.
Parecía agua bendita,
lo que tú me dabas.
Alcohol vivo era.
Ardían tus manos,
tus palabras
y las miles de imágenes
que de ti manaban.
Cegado, quemado por ti,
estuve, o estoy, no sé.
Si el fuego pasa,
pasará.
No hoy.
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Autor:
angel002000 (
Online) - Publicado: 5 de octubre de 2026 a las 23:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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