La luna

Carolina Ugas Pazos

A la luna le falta poco

muy poco para el plenilunio,

sin vergüenza alguna la luna me persigue

cubierta de velos

y de jirones de nubes.

 

Atávicamente la luna me posee

posee mi piel y mi cuerpo

me convida a ser

sacerdotisa suya,

con rituales antiguos

mana el agua de mi cabeza

a la punta de mis pies.

 

Profetizo entonces con mi lengua de plata

y digo como son mis sueños

y como me siento

cuando mi alma deambula en el astral

doblegando mi racionalidad

y mis ímpetus mistéricos.

 

La luna me revela fórmulas

hechizos que puedo soplar

con un poco de aire

y un poco de marea espumosa, tibia.

 

Conozco todos sus secretos

ella, algunos de los míos,

nunca me ha sido incompatible

ser mujer de día

y hechicera y sacerdotisa de noche.

 

Le sirvo a la luna

desde que existe mi conciencia,

por eso el insomnio

el cortisol alto

y las lamentaciones diurnas.

 

Como puedo ver el futuro

a veces veo lo que no me gusta,

e incierta me termino de un trago

todas las invocaciones

todos los ritos

todas las magias iracundas.

 

24/08/2026

OLLIN

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  • Autor: Ollin (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 5 de octubre de 2026 a las 16:41
  • Comentario del autor sobre el poema: Estuve ausente un tiempo de este portal maravilloso por razones de salud, pero vuelvo y aquí estoy. Saludos a todos los poetas.
  • Categoría: Espiritual
  • Lecturas: 1


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