ENGREÍDA
Engreída,
porque sabes que tu mirada
todavía puede romper silencios,
porque caminas con la certeza
de que alguien, en alguna parte,
aún pronuncia tu recuerdo.
Engreída,
porque nunca imaginaste
cuántas noches puede llorar un corazón
sin que nadie escuche sus lágrimas,
ni cuántas madrugadas
puede conversar la tristeza
con una almohada vacía.
No te culpo por no quererme,
ni reclamo lo que no pudiste dar;
el amor no se mendiga
ni se obliga a florecer
donde el corazón permanece cerrado.
Pero duele,
¡cómo duele descubrir
que aquello que parecía eterno
era solamente un sueño
que uno soñaba a solas!
Engreída,
qué fácil resulta marcharse
cuando no se lleva en el pecho
la herida de quien se queda,
intentando recoger los pedazos
de una ilusión que se rompió
sin hacer ruido.
Y aun así,
no voy a convertir mi tristeza
en rencor,
ni mi recuerdo en una condena.
Hay amores que no se olvidan
porque fueron mentira,
sino porque fueron verdaderos
en un solo corazón.
Engreída,
quédate con tu orgullo
si eso te hace feliz.
Yo me quedaré con mis versos,
con mis noches,
con todo aquello que aprendí
cuando amar también significaba
saber cuándo partir.
Porque llegará la madrugada
en que tu recuerdo ya no duela,
y entonces comprenderé
que no perdí un amor:
perdí una ilusión
que nunca fue de los dos.
Y cuando finalmente
la última lágrima se seque,
no habrá reproches,
ni odio,
ni palabras que lastimen.
Solo quedará la certeza
de haber amado con el alma
y haber sabido marcharme
con la dignidad intacta.
Porque a veces,
la forma más profunda de amar
no es quedarse esperando:
es soltar en silencio
aquello que el corazón
todavía quisiera abrazar,
con la mente,
con el alma
y en paz.
- El bohemio puro
-
Autor:
Arturo bohemiopuro (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 4 de octubre de 2026 a las 13:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
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