Guardar solo tu cara tras los párpados.
Un trazo de tu nombre
en la tela que cae cuando todo termina.
Con esa carga corta cruzaré la frontera.
A donde el aire no tenga prisa,
donde florezcan flores frías
y el bronce de las campanas
no llame a nadie.
El tiempo será un agua mansa,
repitiendo el mismo azul sin cansarse.
Y allí,
transparente,
casi tocable,
tu sombra me hará espacio.
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Autor:
Diego M. Ferreira (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 2 de octubre de 2026 a las 14:13
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2

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