Diego M Ferreira

SISO CAN | Tu rostro

 

Guardar solo tu cara tras los párpados.
Un trazo de tu nombre
en la tela que cae cuando todo termina.
Con esa carga corta cruzaré la frontera.
A donde el aire no tenga prisa,
donde florezcan flores frías
y el bronce de las campanas
no llame a nadie.

El tiempo será un agua mansa,
repitiendo el mismo azul sin cansarse.
Y allí,
transparente,
casi tocable,
tu sombra me hará espacio.