La habitación desierta

Antonio Portillo Spínola



 

Entro en la casa y no hay nadie,
pero al encender la luz
tampoco estoy yo esperándome.

Me siento a la mesa
con las manos vacías sobre la madera
y no encuentro una palabra
que cruce de una orilla a otra de la sangre.
El eco se niega a devolver mi nombre,
como si nombrarme fuera convocar un hueco,
un traje colgado a oscuras
que ha olvidado la forma de los hombros.

Tan lejos de mí mismo he caminado
que cuando intento regresar
encuentro el umbral tapiado por la cal,
y ni siquiera mi propia sombra
se detiene a compartir el frío.

 

Antonio Portillo Spínola © 

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de octubre de 2026 a las 04:47
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema nace de una sensación que he vivido más de una vez: volver a casa y descubrir que el vacío no estaba en las habitaciones, sino en mí. No quise escribir sobre la soledad de quien vive solo, sino sobre algo más hondo: esa extrañeza de no reconocerme, de buscar una palabra o un nombre que me devolviera a quien fui y no encontrarlos. El traje colgado a oscuras que ha olvidado la forma de los hombros es la imagen que mejor me explica ese vaciarse poco a poco con los años. Y el final deja abierta la pregunta que más me inquieta: qué ocurre cuando uno se ha alejado tanto de sí mismo que ya no encuentra el camino de vuelta, cuando ni siquiera la propia sombra se queda a acompañarle. Lo escribí pensando en ese momento en que uno se sienta frente a su vida y no halla a nadie dispuesto a sostenerle la mirada. Ojalá algún lector se reconozca en él y sienta, al menos, que en ese frío no está solo.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 38
  • Usuarios favoritos de este poema: JordiCris ✍️, Antonio Pais, El desalmado, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez, racsonando, Mauro Enrique Lopez Z., Daniel Omar Cignacco, Maby De los Peña, RIVAS JOSE
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Comentarios2

  • JordiCris ✍️

    Es un poema triste a la par de bello y honesto. Es o lo leo la pérdida de pertenencia y la imposibilidad de regresar a una identidad anterior. A ser uno mismo, es la soledad del alma, de la propiedad identidad. La última imagen resume todo el poema: estar solo no porque no haya nadie alrededor, sino porque hasta aquello que debería ser inseparable de uno ha dejado de acompañarlo aunque sea momentáneamente. Espero que la casa vuelva a llenarse. Un abrazo

    • Antonio Portillo Spínola

      Querido Jordi, qué bien lo has leído. Has dado con la clave: no es la soledad de la casa vacía, sino la de quien ya no se encuentra a sí mismo dentro de ella. Y me quedo con ese "aunque sea momentáneamente" tuyo, porque es verdad: estos poemas nacen de un instante de extrañeza, no de un estado permanente. La casa, por suerte, se vuelve a llenar; a veces basta con que alguien lea un poema así y lo entienda tan bien como tú. Gracias por estar siempre ahí. Un abrazo grande.

      • JordiCris ✍️

        Un abrazo mi querido amigo 🤗

      • Maby De los Peña

        Uff, Antonio… qué manera de convertir una casa vacía en algo mucho más profundo. 🥺

        Ese «tampoco estoy yo esperándome» me ha dejado ahí, pensando… porque hay ausencias que no tienen que ver con quién está o deja de estar alrededor, sino con perderse un poquito de uno mismo.

        Y duele leer que ni siquiera la propia sombra se queda a compartir el frío. ❄️

        Me encanta pasear por tus letras.
        Un abrazo, poeta. ✨✍🏼💙



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