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Carlos Baldelomar


AVISO DE AUSENCIA DE Carlos Baldelomar
That's all, folks!

Esta es la herencia de mis manos:
el oficio de juntar el vuelto
para el pan nuestro de cada día.

Saber, con un nudo en la garganta,
que allá afuera la noche es un animal de rapiña
al acecho de la carne
que nosotros apenas imaginamos.

De pronto es entender
que ya no precisamos muebles con grandes gavetas,
sino basureros cada vez más anchos en las avenidas,
y darnos cuenta de que la mala hierba
tiene también la necesidad de nacer en los jardines.

Comprender que la tarde
a veces se hace demasiado tarde,
y que el reloj,
nunca fue hecho para esperarnos.

Y que el amor, este amor que nos juramos,
quizá sea un lujo,
una esperanza demasiado cara
como para mantenerla intacta.

Entonces
a veces pienso que sería más útil

irnos olvidando del mañana.
Apagar la luz de a poquito,
y justo antes de que la oscuridad llegue,
preguntarle a Dios
(a ese que se esconde entre el humo y los pájaros)
por qué nos soltó la mano
en plena vía pública.

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Comentarios +

Comentarios4

  • JUSTO ALDÚ

    Quizá te contestaría: "porque te di libre albedrío"

    Saludos

  • Marius

    Usted mi amigo es ese pequeño Dios

  • Éusoj Nidlaj

    Prometo volar para ver las cuerdas calientes. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.

  • David Arthur

    Profundo , buenas metáforas y la lucha diaría que tenemos que enfrentar en un mundo cada día con menos compasión.

    ....Y que el amor, este amor que nos juramos,
    quizá sea un lujo,
    una esperanza demasiado cara
    como para mantenerla intacta...

    un abrazo fuerte te envío a San Salvador, Carlos
    David



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