ALBA DE DOS

Lincol

 

Es el día.
No uno cualquiera.
Eres tú
despertando mi tierra.

Esa brisa
que huele a tu nombre.
El rumor
suave de tu voz temprana.
Eres tú
y soy yo en tu sombra.

Ese abrazo
que no pide nada,
solo queda
como luz en la ventana.
Cómplice el sol
que nos mira y calla.

Así te encuentro
en cada hora clara.
Así me encuentras
en mi noche y mi alba.
Así nos hallamos
con sal de risa
y miel de batalla.


— LMML

  • Autor: LMML (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 29 de septiembre de 2026 a las 19:09
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema convierte el amanecer en una metáfora del amor: una luz que llega con la presencia del otro, que despierta la tierra, acompaña la noche y transforma lo cotidiano en algo especial. No es un amor que exige ni promete perfección. Es un abrazo que permanece, una complicidad silenciosa y esa mezcla tan humana de risas, luchas y ternura. Porque amar también es encontrarse en las horas claras y sostenerse cuando llega la noche. Y quizá el verdadero amanecer no sea el comienzo de un nuevo día, sino el instante en que alguien llega y hace que nuestra vida vuelva a tener luz.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 0
  • En colecciones: Poemas de Amor.


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