Te llenas de telarañas
mientras acuarelas tus tristezas,
pretendiendo que el horizonte
no se marchite.
Sueltas tus sueños cada mañana,
con alas que les tejes en la noche,
esperando los hijos que habitan los rincones.
Tu mejilla sabe de nubes blandas,
pero hay grietas que no se borran;
son los surcos arados de la nostalgia.
Sufridora, ese es tu nombre,
porque has hecho de cada lágrima
la resaca que te impulsa a seguir muriendo.
Sufridora,
contemplo tu atardecer desde lejos y te admiro.
Quiero fabricarte con besos
dos alas nuevas
y una laguna de escarcha
para que ahogues ahí tus sueños:
los grises,
los que no alimentan,
los que solo son pavesas y agonía.
Sufridora,
deja la tumba de tus temores en aquel cofre.
Toma mis hojas y surquemos juntos las ambrosías.
Cabalguemos la estela de los cometas que nos robaron
y seamos el haz de luz
para este mundo que aún no despierta.
Mrey. Cusco. Setiembre 2026.
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Autor:
Marcos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de septiembre de 2026 a las 13:11
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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