Marcos Reyes Fuentes

SUFRIDORA

Te llenas de telarañas

mientras acuarelas tus tristezas,

pretendiendo que el horizonte

no se marchite.

 

Sueltas tus sueños cada mañana,

con alas que les tejes en la noche,

esperando los hijos que habitan los rincones.

 

Tu mejilla sabe de nubes blandas,

pero hay grietas que no se borran;

son los surcos arados de la nostalgia.

 

Sufridora, ese es tu nombre,

porque has hecho de cada lágrima

la resaca que te impulsa a seguir muriendo.

 

Sufridora,

contemplo tu atardecer desde lejos y te admiro.

 

Quiero fabricarte con besos

dos alas nuevas

y una laguna de escarcha

para que ahogues ahí tus sueños:

los grises,

los que no alimentan,

los que solo son pavesas  y agonía.

 

Sufridora,

deja la tumba de tus temores en aquel cofre.

 

Toma mis hojas y surquemos juntos las ambrosías.

Cabalguemos la estela de los cometas que nos robaron

y seamos el haz de luz

para este mundo que aún no despierta.

 

Mrey. Cusco.  Setiembre 2026.