Si por casualidad en algún momento de tu vida te crees importante en algo, recuerda siempre que tan solo eres un Alma llevando un cadáver a cuestas.
Que pena penita pena,
mis ojos lloran pesares en esta noche negra que riegan queriendo o sin querer la garganta de la tierra.
Todos los días, uno detrás de otro, me pregunto muchas cosas en mi ínfima existencia, por ejemplo:
¿ Que pensará un gusano cuando nos ve caminando a su vera sin parar a saludarlo ?
A lo mejor piensa que en la tierra no existe inteligencia, pues no somos capaces de entendernos entre nosotros y los hay quien maldice hasta su propia existencia.
La experiencia me ha enseñado que hay muchas personas que tienen muy dulce la boca y mucho veneno en el corazón.
Que pena penita pena, yo amándote en silencio y tú escribiendo que las mariposas son mancas,
así no hay manera de entenderse, aunque yo quiera y tú no me oigas .
Que pena penita pena, los dos heridos sin bala , será el destino o nuestras almas que por alguna razón no quieren nuestra unión.
El motivo de todo ello debe ser una maldición.
La luna ya no te entiende hasta las nubes arañas y al cielo maldices en algunas madrugadas.
Me perturba estar contigo pero sin ti, siento que hace tiempo que te perdí.
Siempre estás en la orilla de tú maldito abismo y solo quieres que me suicide contigo,
Que pena penita pena estás letras podrían ser un tango, una copla, tal vez un fado y hasta podrían caber estás letras en un fandango.
Te juro que no estoy hoy enfadado es que todo lo que siento aquí en mi pecho en mis adentros son lágrimas ácidas y sentimientos rotos.
Que pena penita pena.
La vida es muy confusa, soy un volcán que escupe muchas dudas.
Mi boca sé seca, aquí sé acaban mis quejas.
Que pena penita pena aquí sé acaba el poema.
Mael Lorens
-
Autor:
Mael Lorens (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 25 de septiembre de 2026 a las 13:17
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.