La Comadreja

Antonio Pais


AVISO DE AUSENCIA DE Antonio Pais
AVISO DE AUSENCIA — Antonio Pais

Estimados amigos y poetas del alma:

Agradezco infinitamente a todos los que hacen posible este espacio tan fraternal y acogedor para los poetas. Vuestro apoyo, vuestros mensajes de aliento, me han ayudado día a día a seguir adelante, aunque el camino sea difícil y cueste muchísimo.

A pesar de los meses transcurridos, sigo en la misma situación, esperando poder mejorar. He buscado refugio y consuelo en muchos lugares, pero la tranquilidad y el amor parecen esquivos. Sin embargo, aquí, a vuestro lado, me siento protegido y acompañado. Siempre hay alguien que me escribe, que me ofrece una palabra de aliento.

Por eso, agradezco infinitamente este espacio y a cada uno de vosotros. Me tomaré un tiempo para recuperarme y volver con más fuerza, para poder escribir de nuevo como antes.

Qué lamentable, compañeros. Ver en esta plataforma de tantos años cómo se agarran entre ustedes, diciéndose de todo: mujeres contra hombres, hombres contra mujeres. Falta respeto. Hablen en serio, ¿pueden tratar así a todo el mundo con esa liviandad? ¿Por qué no se hacen un mea culpa? Qué tremendo son. Dios mío, si pudieran estar del otro lado y leer lo que postean… da vergüenza ajena.
No respetan ni siquiera este espacio que les dio trayectoria y voz,
que les abrió camino y les dio lugar para soñar.

Muchas gracias.

Antonio Pais

 

_ Los poemas aquí publicados tienen su reserva en derecho de autores de DNDA y cuentan con su número de registro._


La Comadreja

 

 

 

 

 

Cayó la noche, salgo al jardín con la yerba del mate,

y en el árbol de al lado la diviso, pequeña y alerta.

Nos mira a lo lejos, asustada y callada,

ojos que brillan en sombra, cola larga y despierta.

 

 

 

—¿Eras vos —me digo— la que subía por la galería,

trepaba entre los palos y saltaba al techo?

¿Eras vos la que brincaba y hacía ruido de noche,

la que me asustaba sin saber quién eras?

 

 

 

 

Sonrío entonces, se me alegra la cara entera,

te veo en el terreno, en el árbol seco y alto,

allá en la copa verde, entre ramas y horquetas,

mirando hacia la calle, quieta, sin avanzar.

 

 

 

 

La luz no te deja cruzar a los otros árboles,

quedas asustada, dudando, esperando el momento,

hasta que logras fugarte por la oscuridad del vado,

creyendo que nadie te ve en tu huida.

 

 

 

 

Y todos te miramos, con ternura y asombro,

cómo te pierdes ligera en la noche profunda,

la pequeña comadreja que vivía en el misterio,

y hoy nos dejó tu brillo en el recuerdo.

 

 

 

 

 

 

Autor: Antonio Pais._

La Paz Córdoba

🇦🇷Argentina🇵🇹

Dpto:San Javier._

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  • Autor: Tommy (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 25 de septiembre de 2026 a las 08:58
  • Categoría: Naturaleza
  • Lecturas: 2
  • En colecciones: Sin Rencor,Pero con Memoria.


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