La Comadreja
Cayó la noche, salgo al jardín con la yerba del mate,
y en el árbol de al lado la diviso, pequeña y alerta.
Nos mira a lo lejos, asustada y callada,
ojos que brillan en sombra, cola larga y despierta.
—¿Eras vos —me digo— la que subía por la galería,
trepaba entre los palos y saltaba al techo?
¿Eras vos la que brincaba y hacía ruido de noche,
la que me asustaba sin saber quién eras?
Sonrío entonces, se me alegra la cara entera,
te veo en el terreno, en el árbol seco y alto,
allá en la copa verde, entre ramas y horquetas,
mirando hacia la calle, quieta, sin avanzar.
La luz no te deja cruzar a los otros árboles,
quedas asustada, dudando, esperando el momento,
hasta que logras fugarte por la oscuridad del vado,
creyendo que nadie te ve en tu huida.
Y todos te miramos, con ternura y asombro,
cómo te pierdes ligera en la noche profunda,
la pequeña comadreja que vivía en el misterio,
y hoy nos dejó tu brillo en el recuerdo.
Autor: Antonio Pais._
La Paz Córdoba
🇦🇷Argentina🇵🇹
Dpto:San Javier._