Con el manubrio marchito de ansiedad,
la pulpa de la cereza se dispone
a golpear su encallado delirio de cintura etérea.
Ahora que ningún perfil de mil colores lo bruñe
en el vestido rojo del tiempo manchado de enojo.
Hay alumbramiento y desconcierto
con un sedimento hormonal
en que todo parece ser malentendido.
Lo que ayer fue sensato ahora se sustenta
sobre un colmillo frutal y dialéctico,
haciendo añicos la firmeza diurna de la mala suerte.
En una fisura del destino, la sidra emborracha
el paisaje del cansancio,
y la naturaleza involuntaria arde
como un gesto a quemarropa.
Lamidos de ebriedad que sofocan al mundo
hacia una grabación tartamuda.
La superficie del detalle ahora solo machaca la rendición.
¡Ciruelas del temblor y del teclado! Sangre que calla
en el origen indómito del crisol;
y junto al reino del susurro,
el índigo es incierto e imperativo.
Copyright
2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.
#poesiaabsurda #neobarroco #poesíaextraña
#vanguardialiteraria
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Autor:
Ivette Mendoza Fajardo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de septiembre de 2026 a las 00:10
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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