Fuiste un pedacito de mi ser,
creciste dentro de mi cuerpo,
y al verte un día nacer,
supe que eras mi gran premio.
Saliste de mi carne, sí,
llevas mi sangre y mi calma;
¿cómo no te voy a amar,
si compartimos el alma?
Con vos aprendí a querer,
a cuidar, a luchar, a vivir;
gracias por hacerme crecer,
porque con vos sé resistir.
Quiero estar siempre a tu lado,
cuidarte toda la vida;
sos mi sueño más amado,
la luz de mis ojos, mi vida.
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Autor:
Valentina Zabaleta (
Online) - Publicado: 23 de septiembre de 2026 a las 23:53
- Categoría: familia
- Lecturas: 1

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