Hay días en que el pecho pesa,
aunque nadie pueda verlo,
y el corazón corre deprisa,
descalzo,
sin saber hacia dónde hacerlo.
La memoria se llena de voces,
de relojes, de pendientes,
roncando futuros que aún no existen
y temores insistentes.
Entonces el cuerpo inundado,
reclama
lo que el orgullo le niega:
un instante sin obligaciones,
un silencio que lo sostenga.
Y aprendo, poco a poco,
que descansar no es rendirse,
que soltar algunas lágrimas
también es una forma de vivir.
Porque hasta el árbol más fuerte
necesita que el viento cese,
y hasta el alma más valiente
merece un lugar inclinado donde duerme.
Quizá mañana todo siga,
pero hoy me permito parar;
cerrar los ojos, respirar despacio
y volver, simplemente, a mí.
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Autor:
nuria de espinosa (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 23 de septiembre de 2026 a las 11:03
- Comentario del autor sobre el poema: La vida es como un tumulto de sensaciones
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio_cuello

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