Hoy, la vida me respira sobre el hombro
Cual hálito desecho en la maraña
De la oquedad y el desencanto
Donde sobre el meñique, juega
Aguardando algún compromiso
Con esta vida que jadea caprichosa.
Y no me dejes llorando
Ante esta luz amarga y sin retorno,
Donde mis celos vean suceder
El canto ceremonioso de un ave
Que busca un mejor amanecer.
Me pregunto adónde se han ido los días
Y bajo que pasadizo andará la muerte
En este atardecer lejano y complejo.
No me digas la causa de tu asombro;
El ser es barro y masa de carne
Que vive en tu dolor de clavos
Junto al madero roído de tu ausencia
Y te sufre porque no eres presente
Ni el domingo de una tarde cualquiera
Que anochece contigo…titilante luz
De luciérnagas ajenas.
Hoy, la vida me respira sobre el hombro
Y es ente de un ser amoroso y perverso
Que dibuja huellas en mis zapatos
En esta arena que urge de pie
Caminar entre la hoz crispada:
La sensación cautiva del llanto.
No me veas asiéndome de tu mano
Donde me asfixie como cruel mendigo
La espesa rubiedad de tus días sacros
De límpidos vaivenes
Y bálsamo sombrío.
Pero huyes para que este ser te humanice
Porque eres verdad insoluble
Bajo los cuatro puntos cardinales
En que atavían mi espalda.
Y este salado sudor de mis lágrimas
Es llave común para adentrar en tu misterio
La muerte que al cegar te reclama,
Como un lábil reflejo humano,
Una vida en total calma.
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Autor:
FerDaN (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 20 de septiembre de 2026 a las 15:49
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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