El hijo y la prostituta. Episodio II

Freddy Kalvo

Cuando el sol se iba ocultando

la Madre, miró a lo lejos,

la silueta de su vástago

en camino bien estrecho

y, en la puerta lo esperaba,

frente a casa de Ruperto,

(un vecino no muy grato

siendo a veces muy polémico).

 

—Buena noche, Madre mía.

Dijo Ernesto justo a tiempo

al llegar de nuevo a casa

y fingiendo poco aliento.

 

—Buena noche, hijo mío.

Respondió la Madre al verlo.

—¿Cómo estuvo tu jornada,

cómo estuvo tu ajetreo?

 

—Muy cansado Madre mía,

hubo mucho, mucho esfuerzo,

para continuar las obras

del Padre que está en los cielos.

 

—Ven descansa aquí en la hamaca,

mientras te hago el refrigerio;

pero luego continuamos,

con el tema sin reniego.

 

Y aquel joven nuevamente

se sacó pronto un pañuelo.

Él sudaba como nunca

y secándose iba el pecho

pues la arritmia le aumentaba,

pero no era para menos.

 

Cuando al fin llegó la Madre

le entregó su fresco bueno

el que siempre apetecía

como el dulce del cerezo.

 

Y la Madre se acomoda

en la orilla de un tapesco

y de nuevo las preguntas

dirigidas hacia el siervo.

 

—Oiga mijo—, le musita,

con un tono ya bien seco:

—Sé que viene muy cansado

pero yo quiero que hablemos

de los temas que temprano,

se quedaron en suspenso.

 

—¿Anda usted de enamorado

con la chica que no acepto?

—¿Y podría darme el nombre

si es que acaso es lo que pienso?

 

—Le recalco nuevamente

y no quiero meter miedo:

 

—Dicen que ella es prostituta

y se goza con buen sueldo,

que se ríe, que le miente

y cosecha buen resuello.

—¿Usted sabe y no responde,

porque juega a ser discreto?

 

—¿Dónde está la dignidad,

me pregunto, de su cuerpo?

—¿Es que acaso no aprendió

de su Tata Antonio Eugenio

que fue un hombre campechano,

pero un hombre siempre honesto?

—No me venga con mentiras

que bien sabe, las repruebo.

 

El muchacho acorralado

ya no tuvo más remedio

que cantar como hace el gallo

aunque no por jubileo.

 

—Yo le ruego me perdone.

Dijo Ernesto con sus nervios.

—Es que veo que es muy buena

 y me ofrece lo que quiero.

 

—Y deseo, Madre mía,

que ella dé para el terreno.

—¡Una casa allá en la playa

con bolsillos bien repletos,

bien repletos de billetes!

—Ya me tiene hastiado el yermo

donde paso trabajando

y el sudor no favorezco.

 

Y la Madre ya indignada

espetó aquel hijo necio:

—¡Yo no quiero un mantenido

señalado por el pueblo,

antes muerta que dejarle

que se vuelva tal como ellos!

 

—¿Y no ha dicho ni su nombre

de ese zarandajo viejo?

—¡Anda di!, —¿cómo se llama?

—¡Qué me trague el vil infierno

por lo mucho que he gritado

y lo que te voy diciendo!

 

—Madre mía, tenga calma,

enseguida lo confieso.

—La «Política» es la dama

que se goza con el reino

pero todo el que la abraza

tiene todo lo que sueño

y le pido, que me apoye,

y las deudas le resuelvo.

 

—Quiero ser un diputado

de renombre como «Anselmo»,

solo tengo que entrenarme

para ser buen leguleyo.

Y le juro, por mi Tata,

que yo pienso en este pueblo

que ha sufrido y ha sangrado

y este es mi mejor momento

de ayudarlo como pueda

con el alma y con mis credos.

 

Y le dice aquella Madre

a los ojos, bien directo…

 

—Oiga bien lo que le digo:

«Yo no quiero verlo muerto

ni tampoco sin vergüenzas

ni valores que le muestro.

Si termina en una cárcel

(simplemente por sus egos)

solo espero nunca llore

si al final lo zampan preso...»

 

La sentencia quedó dada

y tallada como en hierro.

Hoy Ernesto está advertido

desde afuera, para adentro.

¿Qué camino tomará?

Ojalá que lo correcto…

 

Creo que imaginará,

lo que Ernesto haya resuelto.

¡No se apure y desespere,

que enseguida habrá otro texto...!

 

Mini glosario: 

Leguleyo: discutidor. || 2. m. y f. Persona que aplica el derecho sin rigor y desenfadadamente. || 3. Nic. Persona que hace gestiones ilícitas en los juzgados.

Tapesco: Especie de zarzo que sirve de cama, y otras veces, colocado en alto, de vasar.

Yermo: Terreno inhabitado.

Vástago: Persona descendiente de otra.

Tata: padre (ǁ varón que ha engendrado). U. en algunos lugares de América como tratamiento de respeto.

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  • Autor: Freddy Kalvo (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 19 de septiembre de 2026 a las 11:08
  • Comentario del autor sobre el poema: Este es el Episodio II del cuento que he subdividido en 4. Los próximos 2 serán publicados en los subsiguientes sábados: 26 de septiembre; y, 3 de octubre del corriente año. Si no ha leído el Episodio I, recomiendo leerlo primero para dar continuidad con el Episodio II. Aquí dejo adjunto el enlace: https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-842407. Para el sábado 10 de octubre vendrá una nueva historia y, a partir del 17 del mismo mes y año, dará inicio la 3° Temporada de Sonetillos Enigmáticos. NOTA ACLARATORIA: Los nombres utilizados en el cuento son totalmente ficticios. Agradecido con sus visitas y sus gentiles comentarios. Un abrazo fraterno.
  • Categoría: Cuento
  • Lecturas: 0
  • En colecciones: Ironías, Reflexiones, Sentido de la vida.


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