Elegir entre una mecedora o un par de alas sin manual de instrucciones.
Siempre tuve la debilidad por lo teñido en sepia,
incluso los recuerdos de lo que todavía no fue.
Sin embargo...
Es que la brisa a veces promete ligereza en el vuelo
Promete levedad
Pero la mecedora,
las manos.
Dicen que cuatro manos son más fuertes que dos,
y que en las tempestades los corazones fríos se calientan,
si logran sobreponerse al uno solitario.
A pesar de todo,
presiento uno estar en la cima,
un mirar el paisaje,
ese tocar las nubes.
Algún tema musical me lleva a lo alto
y me aferro a los pájaros con empecinamiento de ave.
Por suerte me di cuenta a tiempo
de que escuchar buena música
es sumamente peligroso,
a menos que seas muy diestro en los aterrizajes.
En realidad me quedaría arriba,
planeando todo el día,
si no fuera porque soy tan friolenta en el invierno
y por el vértigo
porque además
de todo lo demás...
sufro de vértigo.
Andrea
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Autor:
andrea (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 18 de septiembre de 2026 a las 23:12
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

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