Elegir entre una mecedora o un par de alas sin manual de instrucciones. Siempre tuve la debilidad por lo teñido en sepia,
incluso los recuerdos de lo que todavía no fue.
Sin embargo...Es que la brisa a veces promete ligereza en el vuelo. Promete levedad
Pero la mecedora, las manos.
Dicen que cuatro manos son más fuertes que dos, y que en las tempestades los corazones fríos se calientan,
si logran sobreponerse al uno solitario. A pesar de todo, presiento un estar en la cima, un mirar el paisaje,
ese tocar las nubes.
Algún tema musical me lleva a lo alto y me aferro a los pájaros con empecinamiento de ave.
Por suerte me di cuenta a tiempo de que escuchar buena música es sumamente peligroso,
a menos que seas muy diestro en los aterrizajes.
En realidad me quedaría arriba, planeando todo el día, si no fuera porque soy tan friolenta en el invierno
y por el vértigo, porque además de todo lo demás...
sufro de vértigo.
Andrea