A Victor Manuel Romero Rosales.
Te defendí de la saeta, y del fuego
exponiendo mi nombre a la luz del día,
fui tu escudo en infernal algarabía
tu palabra contra la ira y el desasociego.
He aprendido en mi crianza, una verdad:
La dignidad se defiende con espada,
no se cambia ni se olvida, por nada
y la firmeza va junta con la lealtad.
Te defendí, con un arco de rosas,
cual valkiria en su caballo magistral,
con las palabras de ese mismo rosal,
espada de luz y verdad gloriosa.
Oh, Victor, cuanto te quiero yo,
con mi corazón protegí la amistad,
antepuse con pie firme la lealtad
ya sea si lo agradeces o no...
Annabeth 🥀Todos los derechos reservados©
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Autor:
Annabeth de León (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 17 de septiembre de 2026 a las 20:36
- Comentario del autor sobre el poema: No importan las consecuencias de haber defendido tu nombre, eres un gran amigo y siempre lo serás, si por eso traman algo contra mí, ¿Que más da? Defendí la dignidad de una persona que lo merece, y con eso, ya gané todo. No se si seguiré donde he estado y estoy. No se si nos seguiremos viendo, solo una cosa sí sé, que siempre tendrás mi amistad.
- Categoría: Amistad
- Lecturas: 1

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