Annabeth Aparicio

Díke

A Victor Manuel Romero Rosales.

 

Te defendí de la saeta, y del fuego 

exponiendo mi nombre a la luz del día,

fui tu escudo en infernal algarabía 

tu palabra contra la ira y el desasociego.

 

He aprendido en mi crianza, una verdad:

La dignidad se defiende con espada,

no se cambia ni se olvida, por nada

y la firmeza va junta con la lealtad.

 

Te defendí, con un arco de rosas,

cual valkiria en su caballo magistral,

con las palabras de ese mismo rosal,

espada de luz y verdad gloriosa.

 

Oh, Victor, cuanto te quiero yo,

con mi corazón protegí la amistad, 

antepuse con pie firme la lealtad 

ya sea si lo agradeces o no...

 

Annabeth 🥀Todos los derechos reservados©