Sacó de su bolsillo
una tenue huella
pintada de alba.
Se aferró a ella,
a tientas,
en la oscuridad.
Se encontró
solo con su voz.
La escuchó.
Abrió los ojos,
iluminó de avellana
el lugar.
La llama
bailó al verlo.
En su luz
se reconoció.
-
Autor:
Pato_EHD (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 17 de septiembre de 2026 a las 16:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.