Pato_EHD

Avellana

Sacó de su bolsillo
una tenue huella
pintada de alba.

Se aferró a ella,
a tientas,
en la oscuridad.

Se encontró
solo con su voz.
La escuchó.

Abrió los ojos,
iluminó de avellana
el lugar.

La llama
bailó al verlo.

En su luz
se reconoció.