DESCEREBRANDO EL MITO
Tridente y ágora.
Yacen truncas
—y, «por Júpiter», premuras—
y hasta malheridas,
las Venus requeridas,
resfriadas
en el dolo del beso opuesto,
donde Apolo,
lanza en Dianas...
¡cuál arpías!
Cantimploro
y atino en mis Orfeos:
colchones por trofeos
y reposan las porfías
en que el Hades desmanía.
Treintavo mes...
Y Vulcano me escancia
en forjas y alcancías...
Y entre las arcadas del Fauno
festejo por Teseo:
la turba que madeja
la macabra del consorte
de la Ariadna que, bravía,
en mis versos desvaría...
Jajaja...
como un eco que destripa.
¿Y el Edipo
qué se agripa?
¡Que así sea!
Me renombra la sesea,
las sonatinas santillean
y los arcabuces del Eneas
remanecen
y me hallan:
desvelado,
impávido
y gramitófono.
Y entre las arcadas del Fauno,
que me trancan inconclusas
las Esfinge es siringe,
que por vano ya no finge
lo profano que profeso...
Y de nuevo mi Eco:
¡Eco...
Ecoo...
Ecooo!
Jajajaja...
¡Que así sea!
Me renombra la sesea.
Ah...
mi Troya centellea.
Sonatinas sortilean
y arcabuces del Eneas
remanecen
y me hallan:
desvelado,
impávido
y gramitófono.
—Racsonando Ando—
Oscar Arley Noreña Ríos
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Autor:
Racsonando (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 15 de septiembre de 2026 a las 12:04
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 1
- En colecciones: ¡Arquitectura de la memoria y el asombro!.

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