Me voy cuándo el tiempo me exija un descanso pero luego continuaré.
Respondo a tus pasos en la mañana...
con el aroma fresco de las rosas,
que en el aire suave hoy me acompañan.
En cada gesto tuyo habita la gentileza,
un cariño total que calma mis días
y viste las horas de serenidad y belleza.
No busco lejanas ni extrañas promesas...
en la rutina diaria encuentro la paz,
mirando tu andar con sincera nobleza.
El néctar más puro de nuestro panal
abunda sereno entre la simpatía,
guardando la gracia de un amor leal.
Eres la razón de ser de esta calma,
la luz cotidiana que enciendes despacio,
trayendo reposo y frescura a mi alma.
Admiro en silencio tu hermosa presencia...
suavidad de manos, elegancia en el trato,
la dicha sencilla de tu propia esencia.
Guardada queda esa flor que tomaste,
pues aquí en mis días te pienso sereno,
con el mismo amor con el que me buscaste.
Mujer elegante, aromática y bella...
un humilde caballero te entrega el corazón,
frente al gran tiempo y la inmensidad que nos rodea.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
14-09-2026.
-
Autor:
RIVAS JOSE (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 14 de septiembre de 2026 a las 15:13
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema es una respuesta llena de ternura y gratitud donde un caballero expresa el amor sincero y la paz que siente ante la sola presencia de la mujer que admira. A través de detalles sencillos como el aroma de las rosas y la dulzura del panal, los versos resaltan la elegancia, la gentileza y la belleza natural de ella en el día a día. En esencia, celebra la dicha de un afecto puro, real y sereno que llena el corazón frente al paso del tiempo y la inmensidad. Feliz tarde para todos ustedes.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1
- Usuarios favoritos de este poema: RIVAS JOSE
- En colecciones: Mi colección.

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